1/07/2015

Fallen Too Far - Capitulo 1


Camionestas con lodo en los neumaticos era a lo que estaba acostumbrada a ver estacionadas afuera de una fiesta. No costosos automoviles extranjeros. Este lugar tenia por lo menos veite de ellos cubriendo el largo camino de la entrada. Estaciono la camioneta Ford sobre la hierba para no bloquear la salida de nadie. Papa no me habia dicho que habria una fiesta. En realidad, no me habia dicho mucho.

Tampoco se presento para el funeral de mi madre. Si no necesitara unlugar para vivir, no estaria aqui. Tuve que vender la casita que mi abuela nos habia dejado para pagar las ultimas facturas medicas de mama. Todo lo que me quedaba era mi ropa y la camioneta. Llamar a mi padre, despues de no venir ni una sola vez derante los tres años que mi madre batallo contra el cancer, fue dijicil. Sin embargo, era necesario; el era la unica familia que me quedaba.

Me quede mirando la enorme casa de tres pisos, la cual estaba sobre la arena blanca en Rosemary Beach, Florida. Este era el nuevo hogar de mi padre. Su nueva familia. Yo no iba a encajar aqui.

La puerta de la camioneta fue abierta de repente. Por instinto, meti la mano bajo el asiento y agarremi nueve milimetros. La levante y apunte directamente al intruso, sosteniendola con ambas manos listas para jalar el gatillo.

- Guau... Iba a preguntarte si estabas perdida, pero te dire lo que sea que quieras para que guardes esa cosa - Un chico marron lanudo que caia detras de sus orejas se encontraba en el otro lado de la pistora, con las dos manos en el aire y los ojos muy abiertos.

Levante una ceja y sostuve mi pistola fijamente. Aun no sabia quien era este tipo. Abrio la puerta de la camioneta de un extraño no era una manera comun de presentarse - No, no creo estar perdida. ¿Es esta la casa de Mariano Esposito?

El chico trago saliva nerviosamente -  Eh, no puedo pensar con esa cosa apuntandome a la cara. Me esta poniendo muy nervioso, corazon. ¿Podrias ponerla abajo antes que tengas un accidente?

¿Accidente? ¿En serio? Este tipo comenzaba a enfadarme. - No te conozco. Esta oscuro afuera y estoy en un lugar desconocido, sola. Asi que perdoname si no me siento muy segura en este momento. Puedes confiar en mi cuando te digo que no abria ningun accidente. Puedo manejar un arma. Demasiado bien.

El chico no parecia creerme y ahora que lo miraba bien, realmente no parecia ser una amenaza. Sin embargo, yo no estaba lista para guargar la pistola. - ¿Mariano? - Repitio lentamente comenzando a sacudir su cabeza y luego se detuvo - Espera, Mariano es el nuevo padrastro de Peter. Lo conoci antes de que el y Emilia se fueran a Paris.

¿Paris? ¿Peter? ¿Que? Espere por una explicacion, pero el tipo seguia mirando el arma y conteniendo la respiracion. Manteniendo mis ojos en el, baje el arma y puse el seguro antes de volverla a meter debajo de mi asiento. Tal vez con la pistola ya guardada el chico se enfocaria.

- ¿Tienes un permiso para esa cosa? - Pregunto con incredulidada.

No estaba de humor para hablar sobre mi permiso de portar armas. Necesitaba respuestas. - ¿Mariano esta en Paris? - Pregunte, necesitando confirmacion. El sabia que yo iba a venir hoy. Hablamos la semana pasada despues de que vendo la casa.

El tipo asintio con la cabeza y relajo su postura - ¿Lo conoces?

En realidad, no. Lo habia visto dos veces desde que nos abandono a mi madre y a mi hace cinco años. Recordaba al padre que iba a mis partidos de futbol y hacia hamburguesas a la parrilla fuera de las fiestas del vecindario. El padre que tuvo hasta el dia en que mi hermana gemela Marianella murio en un accidente automovilistico. Mi padre iba detras del bolante. El cambio totalmente ese dia. El hombre que no llamaba y se aseguraba de que yo estaba bien mientras cuidaba de mi madre enferma, a ese no lo conocia. Nada en lo absoluto.

- Soy su hija, Lali.

Los ojos del tipo se abrieron y echo su cabeza hacia atras mientras reia ¿Por que era tan gracioso? Espere a que lo explicara cuando me tendio su mano - Vamos, Lali, tengo a alguien que necesitas conocer. A el le va a encantar esto.

Mire su mano y coji mi bolso.

- ¿Tambien llevas un arma en tu bolso? ¿Debo advertirles a todos que no te molesten? - El acento burlon en su voz me detubo antes de decirle algo grosero.

- Abriste la puerta sin tocar. Me asuste,

- ¿Tu reaccion instantanea al asustarte es apuntarle una pistola a alguien? Diablos, chica, ¿De donde eres? La mayoria de las chicas que conozco gritarian y alguna mierda de ese estilo.

La mayoria de las chicas que el conocia no se vieron abligadas a defenderse por si solas durante los ultimos tres años. Yo tenia que cuidar de mi madre, pero no tenia a nadie que cuidara de mi.  - Soy de Alabama - Contesto, ignorando su mano y saliendo de la camioneta por mi cuenta.

La brisa del mar golpeo mi cara y el olor salado de la playa fue inconfundible. Nunca habia visto la playa antes. Al menos no en persona. Solo en fotos y peliculas. Pero el olor, era exactamente como yo lo esperaba.

- Asi que es cierto lo que dicen de las chicas de Bama - Respondio y volvi mi atencion hacia el.

- ¿A que te refieres?

Sus ojos recorieron mi cuerpo de abajo hacia arriba hasta llegar a mi cara. Una sonrisa se extendio lentamente por su rostro - Jeans ajustados, camiseta sin mangas, y una pistola. Rayos, he estado viviendo en el jodido Estado equivocado.

Poniendo mis ojos en blando, meti la mano en la parte trasera de la camioneta. Tenia una maleta y algunas cajas que necesitaba dejar en Goodwill.

- Aqui, dejame eso a mi. - Paso a mi alrededor y metio su mano en la caja de la camioneta para tomar la enorme maleta que mi mama habia mantenido guardada en el armario para el "viaje por carretera" que nunca pudo realizar. Ella siempre hablaba de como conduciriamos por todo el pais y luego por la Costa Oeste. Entonces, ella enfermo.

Sacudio los recuerdos, me centre en el presente - Gracias, eh... No creo que me hayas ticho tu nombre.

El tipo saco la maleta y se volvio hacia mi.

- ¿Que? ¿Se te olvido preguntarme cuando tenias la nueve milimetros apuntandome en la cara?

Suspiro. Bueno, tal vez cruzo la linea con la pistola, pero el me asusto.

- Soy Agustin, el, eh, amigo de Peter.

- ¿Peter? - Ahi estaba de nuevo ese nombre. ¿Quien era Peter?

La sonrisa de Agus se hizo mas grande - ¿No sabes quien es Peter? - Parecia extremadamente maravillado - Estoy jodidamente contento de haber venido esta noche.

Asintio con la cabeza en direccion a la casa - Vamos.Te voy a presentar.

Camine junto a el mientras me guiaba a la casa, La musica se hizo mas fuerte mientras nos acercabamos. Si mi padre no estaba aqui, ¿Entonces quien? Sabia que Emilia era su nueva esposa, pero eso era todo. ¿Era una fierta de sus hijos? ¿ Cuantos años tenian? Si tenia hijos, ¿Verdad? No podia recordarlo. Papa habia sido vago al respecto. Solo dijo que me gustaria mi nueva familia, pero no dijo quien exactamente era esa famillia.

- Asi que, ¿Peter vive aqui? - Le pregunto.

- Si, por lo menos en el verano. Se traslada a sus otras casasde acuerdo a la temporada.

- ¿Sus otras casa?

Agus rio - No sabes nada acerca de esta familia con la que tu padre se a casado, ¿Verdad, Lali?

El no tenia la menor idea. Negue con la cabeza.

- Una rapida leccion antes de entrar a la locura - Respondio deteniendose en las escaleras de la puerta principal y me miro - Peter Lanzani es tu hermanastro. Es el unico hijo del baterista de Slacher Demon, Nico Lanzani. Sus padres nunca se casaron. Su madre Emilia, era una groupie. Esta es la casa de Peter. Su madre vive aqui porque el se lo permite. Se detuvo y miro la puerta, mientras esta se abria - Y esos son sus amigos.

Una chica alta y esberta con pelo castaño fresa, quien llevaba un corto vertido azul y un par de zapatos de tacos, en los cuales ya me romperia el cuello si trataba de usarlos, se quedo mirandome. No pase por alto su ceño fruncido en disgusto. No sabia mucho sobre esta gente, pero sabia que mi ropa barata no era algo que ella aprobaba. Era eso o yo tenia un bicho en mi cara.

- Buenos, hola, Paula - Dijo Agus en tono molesto.

- ¿Quien es ella? - Pregunto la chica, desplazando su mirada a Agus.

- Una amiga. Quita esa mueca de tu cara, Pau, no te hace ver linda - Le respondio, estirando su mano para tomar la mia y guiarme a la casa detras de el.

La habitacion no estaba tan llena como pensaba. Pasamos por el vertibulo hacia una puerta grande en forma de arco que conducia a lo que suponia era la sala de estar. Era mas grande que mi casa entera o mejor dicho, la que fue mi casa. Dos puertas de cristal estaban abiertas con una inprecionante vista al mar. Queria verlo de cerca.

- Por aqui - indico Agus mientras se hacia camino a un... ¿Bar? ¿En serio? ¿Habia un bar en esta casa?

Mira a las personas alrededor. Todos se detuvieron por un momento, dandome una mirada rapida. Sobresalia demaciado.

- Peter, conoce a Lali, creo que ella te pertenece. La encontre afuera un poco perdida - Dijo Agus y gire mi mirada de los curiosos al tan mentado Peter.

Oh.

Oh. Mi.

- ¿A si? - Respondio Peter en un acento perezoso y se inclino hacia adelante desde su posicion relajada en el sofa blanco con una cerveza en la mano - Es linda, pero joven. No puedo decir que es mia.

- Oh, si que es tuya. Ya que su papi huyo a Paris con tu mama por las proximas semanas. Yo diria que ahora te pertenece a ti. Yo con mucho gusto le puedo ofrecer una habitacion en mi casa, si quieres. Eso es, claro, si se compromete a dejar su arma mortal en la camioneta.

Peter entrecerro los ojos y me estudio con atencion. Eran de un color extraño. Increiblemente inusuales. No eran de color marron. Tampoco eran de color avellana. Eran de un color calido y algo de plateado en ellos. Nunca habia visto nada igual. ¿Podran ser contactos?

- Eso no le hace mia - Respondio finalmente y se recosto en el sofa donde habia estado reclinado cuando entramos.

Agus se aclaro la garganta - Es una broma, ¿Verdad?

Peter no contesto. En su lugar, tomo un trago de la bottella en sus manos. Su mirada se desplazo hacia Agus y pudo ver la clara advertencia en ellos. Me iba a decir que me marchara. Eso no era bueno. Tenia exactamente vente dolares en mi cartera y estaba casi sin gasolina. Ya habia vendido cada cosa de valor que tenia. Cuando llame a mi padre le explique que solo necesitaba un lugar para quedarme hasta que consiguiera un trabajo y ganara el dinero suficiente para poder rentar mi propio lugar. El rapidamente acepto y me dio esta direccion diciendome que le encantaria que viniera q vivir con el.

Peter volvio su atencion a mi. Esperaba a que yo hiciera algo. ¿Que queria que le dijera? Una sonrisa toco sus labios y me guiño un ojo.

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